El Sitio de Mi Recreo: Capri

El Sitio de Mi Recreo: Capri

Hace 3 años hice un viaje que cambió mi vida, y el destino fue Capri. Lo organizamos Carlos y yo para el verano de 2014, queríamos hacer un viaje especial, una semana en una bonita y romántica isla italiana. Volamos a Nápoles y allí cogimos un ferry hasta la isla.

 

El Sitio de Mi Recreo: Capri
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Habíamos alquilado en Airbnb una preciosa casita de piedra blanca en medio de una calle peatonal del pueblo, llegamos ya de noche y conseguimos encontrarla de milagro. Debíamos preguntar por la vecina “María” que nos daría la bienvenida y las llaves, y Doña María era una señora italiana encantadora que no hablaba nada de español y que nos recibió amorosamente.

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Los siguientes días fueron maravillosos. Desayunábamos en una pequeña cafetería del pueblo, donde pedíamos todas las mañanas “Due Cornetto e due Cappuccino”, y luego nos dirigíamos a alguna de las calas de piedras y aguas turquesas que hay en las costas de la isla. Allí, siempre había algún restaurante donde beber vino italiano y comer un gran pescado, para luego dormir la siesta en una hamaca de rayas y bucear por la rocas – os recomiendo especialmente La Fontelina, fantástico.

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Otros días nos adentrábamos por las estrechas y empinadas callecitas y nos perdíamos entre antiguas villas con jardines frondosos llenos de flores, o visitábamos las ruinas del palacio del Emperador Tiberio asomándonos al acantilado desde donde lanzaba a los súbditos que le traicionaban.

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La última opción para pasar el día era alquilar una barca de madera con un pequeño motor y recorrer sus costas, con o sin capitán, visitando la Gruta Azul. Y es en una de esas navegaciones donde mi vida cambió, por eso nunca lo olvidaré.

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Por la noche nada como ir a la Piazetta a tomar un limoncello – riquísimo – y terminar con un helado artesano en un cucurucho recién horneado.

No os perdáis este viaje!

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