Las compras de Marruecos de Mer

Las compras de Marruecos de Mer

Me gusta más comprar cuando estoy de viaje que cuando estoy en Madrid. Me gusta que cada compra tenga un significado, y una camisa de zara pocas veces lo tiene y me canso de ella muy rápido, y así cada vez que lo use me acordaré de ese momento y ese lugar de donde vino.

Esto obviamente hila de maravilla con zubi, ya que cada bolso es especial y cada estampado cuenta la historia del lugar de donde viene, por lo que al llevarlo pasa a ser más que un bolso, pasa a ser una aventura en si mismo. Esta fue la idea que descubrimos al poco de montar zubi y que nos acompaña desde entonces.

Con los años he aprendido a hacer mejor estas compras fuera de casa, que son las más peligrosas sin duda, ya que en el calor del momento te arriesgas con modelitos que a la vuelta no te pondrás en la vida. Yo sigo unas reglas que me ayudan: primero no pasarme de precio, segundo, a ser posible llevar miradas cosas que quiero comprarme y tercero no pasarme de étnica, de friki o de street. El étnico se puede aplicar a lugares como Marruecos, el friki a Japón y el street a Estados Unidos, a partir de estas localizaciones haceros a la idea de las cosas que me he podido traer de cada uno. En los últimos años he mejorado mucho lo de traer cosas absolutamente abominables llevada por la emoción del lugar, aunque seguro que alguna se me cuela, ya que esa emoción es imbatible!

En este viaje he comprado… bastante! No voy a negar que 4 pares de zapatos no es lo normal que compras en 5 días, pero es que varias de ellas ya las tenía en mente, y cuando con el regateo se quedan en 10€ pues te lanzas en picado. Este verano seguro que las amortizo todas, y espero que me duren varios más. Me he traído unas babuchas como de cebra de piel, unas bailarinas que son para zapatillas estar en casa de viaje (odio las de los hoteles y siempre viajo con las mías propias), y dos de rafia, unas muy similares a las Guimaguas que nunca he conseguido comprar porque se agotaban en seguida, y otras estilo bailarina caladas con las que iré hasta la playa. Ninguno de estos 4 modelos los encontré en muchos sitios del zoco, es más, creo que como mucho en un par de sitios unas de ellas y las otras en ninguno, por lo que me he venido encantada con lo de que sean muy originales.

Las compras de Marruecos de Mer

No me pude resistir a este conjunto de rayas de pantalón y camisa, que además sólo tiene goma en la parte de atrás, así que por delante se queda liso (a las curvys las pinzas nos quedan como un tiro), voy a meterle en bajo para que quede tobillero y no me lo voy a quitar en todo Julio en Madrid. Se acabó pasar calor!!

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También me compré una camisa blanca de lino con apliques rojos hecha a mano en un sastre en la Medina. Por todo el zoco hay pequeños talleres de sastres que te confeccionan camisas, trajes o hasta capas de cashmere gustosísimas, en los que eliges el tejido, el color de los vivos y en un par de días te lo llevas. Por supuesto hay niveles de calidad y de precio, y trabajan en tiendas diminutas con una única máquina de coser y retales por el suelo, pero tienen cosas muy bonitas y si vas con varios días, te haces unos conjuntos estupendos.

Esta con pantalón blanco va a ser otro uniforme de verano. No os podéis imaginar lo mal que lo paso en verano, el calor me destroza, y las tiendas normales no pasan de la talla 44 (yo soy una 44 sueca, que equivale a una 46/48 de zara que por cierto no existe), por lo que me pongo los mismos vaqueros de todo el año, y camisetas… y voy asfixiada perdida, por lo que este año he decidido vestir de verano de verdad y buscar tejidos y piezas con los que vaya feliz.

Las compras de Marruecos de Mer

El comprón de este viaje pensaréis que sería una alfombra… pues no! Meterme en el mundo alfombra se me hizo muy cuesta arriba, además buscaba una verde, y la encontré y costaba 6 meses de sueldo y decidí dejar esa búsqueda y centrarme en cosas más fáciles.

Esta chaqueta es de Marrakshi Life, de los cuales haré un post aparte ya que son increíbles. No todo en Marruecos es regateo y zoco, también hay jóvenes diseñadores buscando su hueco y participando en la modernización del país. Ver cómo hacían las telas en directo en los telares, como las cortaban y cosían y cómo les daban todo el rollo del mundo en ese showroom casi me hizo llorar. Me hubiera llevado 2 monos (uno rosa y otro azul), 2 camisas, una bata como de laboratorio… pero al final ganó la chaqueta, aunque como se pueden comprar online, puedo ahorrar de aquí a verano y hacerme con cualquiera de las piezas anteriores.

Las fotos no describen la suavidad de este algodón ni lo estupenda que es la chaqueta, una gozada comprar a gente que se merece levantar una marca desde allí.

Las compras de Marruecos de Mer

En el capítulo complementos soy poco de joyería, prácticamente me pongo algo y no me lo quito en 3 años, así que no me llamaban la atención los puestos llenos de pulseras y collares. Me he traído un cinturón de tachuelas y un collar que me hizo gracia porque combina con todo y que sirvió para regatear el cinturón un poco más.

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Y para terminar del apartado casa me hubiera traído la vajilla entera que iba a conjunto con estos cuencos, que preciosidad en banco y negro! Pero mi razón tomo el control y me dijo que no me caben más vajillas en casa, y que cuando jubile alguna de las actuales o viva en un sitio más grande, entonces volveré!

Aunque no sea para la casa, compré en una cooperativa a las afueras de Marrakech una botellita de aceite de argán que tiene todas las papeletas para ser la compra friki del viaje. ¿Por qué? Porque en mi vida he usado aceite para nada, y no sé ni cómo hacerlo, pero como es de allí, y eran mujeres que el gobierno ayuda para que puedan tener ingresos y trabajar pese a no tener estudios, pues me recordó que tenemos que ayudarnos entre todas y me lancé. Voy a buscar usos en tutoriales de youtube a ver que encuentro y a pedir ayuda a Eva Villar que me oriente.

Y en el apartado comida traje un par de bolsas de zaatar, al que soy adicta, y la segunda compra rara, una bote de azafrán de Marruecos que leí hace tiempo que es distinto del español, a ver en qué narices uso yo azafrán…

Pues esto es todo! Como siempre viajo con cámara y ordenador, la maleta de cabina es muy limitada, pero esta vez hice encaje de bolillos y conseguí meterlo todo a punto de reventar. Espero que os hayan gustado mis compras, y me encantaría saber qué os traéis vosotras de Marruecos, y si como yo metéis la pata con las compras en los viajes con objetos y looks imposibles.

Besos

Mer

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