Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22

Cuando nos mudamos a esta tienda hace año y medio lo hicimos “a lo zubi” lo que significa que reunimos todo lo que teníamos, los recolocamos, hicimos la mínima obra y arrancamos con muchas ganas, mucho orden y minimalismo y una pizca de buen gusto.

 

Pero la tienda estaba simplemente en rodaje, no teníamos ni idea de lo que era llevar una tienda, y pensábamos que poca gente entraría. Nos dimos un plazo para no vender nada antes de arrancar sin presión. Pero como buenas lerdas (como nos llama Abe the Ape), no dimos pie con bola. Nuestro primer almacén fue un armario, eso es lo que pensamos que debíamos tener de stock, así, a lo grande. Además pusimos la zona de trabajo arriba, así teníamos media tienda para vender y media para trabajar. Ni una la acertamos, tuvimos la grandísima alegría de recibir muchísimas visitas desde el primer día, nos dimos cuenta que exponer lleva más espacio del que pensamos y nuestro producto se triplicó en 1 año.

 

Así que nos relajamos y decidimos aprender, sin gastar mucho dinero y reutilizando todos nuestros muebles hasta la extenuación, cómo debía ser nuestra tienda. Nuestros mejores amigos han sido durante este tiempo los tablones de pino de Leroy Merlin y las borriquetas de ikea, gracias a ellos, una mesa se convertía en estantería, en banco expositor y hasta en puerta si hacía falta. Quiero dar especial relevancia a los taburetes de madera, que han sido montados y desmontados 1000 veces, sus patas habían de tope de biombos, y sus tapas han sido hasta bandejas. No quiero dejar de dar las gracias igualmente a Ryobi y a Black and Decker que junto con cualquier tornillo, y con cinta de tela, de carrocero y hasta de pintor se convertían en lo que nos apeteciera. Pero los apaños no duran para siempre y nuestra tienda que estaba mona necesitaba ser una tienda con carácter, con detalles de buena arquitectura y con espacios de trabajo definidos y de exposición suficientes.

Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22
Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22

Hace 6 meses, ahorramos un dinero y decidimos que era la hora de atacar la reforma, pero una de verdad, sin apaños, una que marcara un antes y un después. Contactamos con varios estudios de arquitectura que nos encantan, pero que eran demasiado grandes para nosotros. Y tomamos una decisión que me devolvió a mis años de trabajo, a diseñar y convencer a un cliente, que desgraciadamente era yo misma. Hacer una obra para ti misma, con la responsabilidad de no meter la pata, de gastar el dinero adecuado y teniendo que ser objetiva y “criticarme” al tiempo era un sitio donde no quería estar, pero para el que me armé de valor, y me lancé con el apoyo completo de Elena.

Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22
Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22

Como ya no me dedico a este noble arte del interiorismo, y no tengo Autocad, retomé mis herramientas de 1º de Arquitectura y me lancé al trabajo armada con escalímetro, un cuaderno de papel cebolla, portaminas, puntas finas y mi imaginación. Dibujé y disfruté como hace años que no hacía, y hasta preparé una maqueta para cerciorarme que los espacios eran correctos y fluían como debían. A falta de 3D estas fotos me permitieron convencerme, y a Elena de que era lo que necesitábamos.

 

Como nos daba pánico hacerlo todo de 1 vez, lo dividimos en 3 etapas, planta baja de trabajo, mobiliario y zona de exposición, y finalmente almacén y zona de cocina y reuniones. No fue la mejor decisión, pero no nos atrevimos a hacerlo de un tirón.

Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22
Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22

A día de hoy y a falta de unos detalles mínimos, como cambiar un foco y enderezar una balda rebelde, la obra está terminada y la tienda está perfecta (o casi, una perfeccionista nunca alcanza ese punto, pero nos acercamos mucho). Hemos sufrido cada minuto de esta obra, nos hemos agotado limpiando sin parar polvo para mantener la tienda abierta la mayor cantidad de tiempo posible, hemos discutido por detalles, y hemos arrimado todos el hombro como un equipo unido.

 

Mis proveedores de mis años de obra han sido fundamentales, Julián en albañilería y pintura, Jomar Ebanistas con la madera, Años Luz con la iluminación y Cerrajería Almonaceña con los metales. Hay momentos que os hubiéramos asesinado, ¿pero en que obra no ocurre eso?, os hemos vuelto locos pidiendo cosas al límite de lo posible, y ahí habéis estado ayudando y resolviendo que es lo que cuenta.

Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22
Nuestra "nueva" tienda en Zurbano 22

Esperamos que os guste el resultado, y sabed que esta es vuestra casa, que muchas cosas ocurren aquí y más van a ocurrir, presentaciones, cursos y mucho diseño, y para eso lo hemos levantado junto con esta aventura que es zubi, y que habéis levantado con nosotros.

 

Bienvenidos a vuestra casa!

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