Article: PRESS PLAY / SIN CANCELACIÓN DE RUIDO
PRESS PLAY / SIN CANCELACIÓN DE RUIDO
Una banda sonora para pasear, con un pouch en la mano.
Hay pocas cosas que me gusten tanto como pasear una ciudad con banda sonora. Me pongo los AirPods, los de siempre, sin cancelación de ruido, y dejo que las canciones se mezclen con el sonido de la calle. El claxon, la persiana que sube, alguien que llama a su perro. La música no tapa la ciudad, la acompaña. Y en la mano, casi siempre, un pouch.
Es una tontería, pero cambia el día. Cancelar el ruido es aislarse. Dejarlo entrar, un poco, es otra cosa. La canción y la ciudad se responden. Un tema lento pide una calle vacía a media mañana. Un bajo que camina pide un mercado. Hay canciones que solo funcionan cuando de fondo se oye el mar.
Este verano he ido apuntando esa mezcla. Y me di cuenta de que cada canción tenía un sitio, y que casi todos esos sitios ya estaban en nuestros bolsos. Zarautz, Guéthary, Sotogrande, la Côte des Basques. Los pouches llevan nombres de lugares porque son bolsos para ir a algún sitio. Así que hice lo lógico, una playlist. Una canción por sitio. Un sitio por bolso.
Empieza en la costa, temprano. Khruangbin para Zarautz, cuando todavía no hay nadie y la tabla pesa. Françoise Hardy para Guéthary. Paco de Lucía para Sotogrande, que es una guitarra y el calor. Chan Chan para Varadero, que no necesita explicación. Águas de Março para la Grande Plage, porque es una canción que camina.
Luego se hace de día y se entra en el pueblo. Nina Simone para Bayonne.
Y aparte va Alla Vodka. No es la costa, es Milán de noche. Son cinco bolsos con nombres de allí, Villa Necchi, la Galleria Vittorio Emmanuelle, Mantua, San Petronio y Sabbioneta, y me pedían música italiana. La colección salió de una receta, la pasta alla vodka, pocos ingredientes y ninguna floritura, y quise que las canciones hicieran lo mismo. Mina para Villa Necchi, la casa donde parece que el tiempo se paró. Fred Buscaglione para la Galleria, que es la hora del aperitivo. Lucio Battisti para Mantua. Lucio Dalla para San Petronio. Y para Sabbioneta, que es una ciudad entera trazada a regla, Morricone, que con cuatro notas lo dice todo. Ninguna grita. Esa era la idea.
Y cuando el mar empieza a irse, Cesária Évora.
De noche cambian los bolsos. Sale la piel. Gainsbourg para la Jacqueline. Alice Coltrane para caminar despacio con el Nudo en la mano. Chet Baker para la última copa con el Cubo. Y para volver a casa, con la ciudad ya encendida, Beach House.
Está entera en Spotify. Le hemos puesto Sin cancelación de ruido, por lo de dejar entrar la calle. Súbela, coge un bolso, y salid a pasear.
Buen verano.


