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Article: La base y el color / 7 apuntes de cómo hacer una colección cuando decides hacer menos

La base y el color / 7 apuntes de cómo hacer una colección cuando decides hacer menos

Hay un momento en la vida de una marca en el que tienes que admitir que lo estás haciendo mal.

No mal del todo. No mal como para cerrar. Mal como para pararte, mirar lo que has construido durante trece años, y preguntarte si todo eso que produces cada temporada es realmente necesario. Si cada prenda que diseñas tiene una razón de existir, o si algunas están ahí simplemente porque siempre han estado ahí.

Ese momento nos llegó con esta colección.

Las piezas que están ahora llegando a tienda, los eventos y hasta las fotos son todas pensadas tras cambiar la colección. Estamos trabajando con un nuevo mundo, escuchándonos más y haciendo menos lo que dicen que hagamos. En el directo de Substack del miércoles presenté esta colección desde su concepción hasta la camisa bordada, no como teletienda, si no como pensamientos que la rodean.

De ese día he sacado 7 apuntes transformadores:

1 Empezar por el Excel

En ZUBI la colección no empieza con un moodboard. Empieza con un Excel.

Suena poco romántico, pero es la verdad. Antes de elegir un color, antes de tocar un tejido, abrimos una hoja de cálculo y nos preguntamos: ¿qué se ha vendido? ¿Qué se ha devuelto? ¿Qué se ha quedado en el almacén? ¿Qué pide la clienta que no encuentra? ¿Qué tenemos de más?

La respuesta, temporada tras temporada, era la misma: teníamos demasiado de todo. Demasiadas referencias, demasiados colores, demasiadas variaciones de lo mismo. Habíamos caído en la trampa de pensar que más opciones significaban más ventas. Y no es así. Más opciones significan más stock, más confusión, más decisiones que la clienta no quiere tomar, y más prendas que al final se quedan sin contar su historia.

Así que decidimos darle la vuelta.

2 Hacer menos. Pero que cada pieza tenga nombre

SS26 tiene menos prendas que cualquier colección que hayamos hecho en los últimos cinco años. Pero cada una tiene nombre propio, razón de existir, y una historia detrás.

Annie es un pantalón recto de tiro alto y pierna ancha. Existe en cuatro colores y tres tejidos porque cuando encuentras el pantalón correcto, lo quieres en todos. Lo llamamos Annie porque queríamos un nombre que sonara a alguien que conoces, no a una referencia de catálogo. Annie es Annie Hall, la amiga que siempre va bien vestida sin que parezca que lo intenta, esa Diane Keaton de la que todos nos enamoramos hablando rápido al lado de Woody Allen.

Aisha es lo contrario de la rigidez. Sin pinzas, cintura alta, tobillero con vuelta ancha. Un tejido de traje sastre fino que se mueve contigo. Para las que quieren la elegancia del pantalón de vestir sin sentir que van disfrazadas.

Adriana es sastrería, sí, pero con trampa. La raya, la pinza, el largo exacto — todo eso está. Pero el tejido es elástico. No es un pantalón que te obliga a estar recta. Es un pantalón que te deja sentirte invencible sin sacrificar nada.

Y luego está Eugenia. Un jersey que diseñamos pensando en un rojo concreto. No cualquier rojo — este. Cuello de pico, largo justo, punto de lana merina fina de verano que abraza sin apretar y sin abrigar de más. También existe en gris, para los días que no quieres que nadie te mire. Pero el rojo es el rojo.

Puedo seguir con cada pieza, y lo haremos.

3 El problema del calendario

Una de las cosas que nadie te cuenta cuando montas una marca de moda es que el calendario está roto. No funcionan los tiempos.

Diseñas invierno el invierno anterior. Produces otoño en primavera. Vendes enero en septiembre. Y lo más complicado prevendes las colecciones a tiendas multimarca 8 meses antes de lanzar y si tienes que hacer cambios ya no puedes o no debes. para colmo cuando llega el momento de que la clienta necesite realmente un abrigo, tú ya estás pensando en bañadores. Es absurdo, y lo hemos hecho durante años porque así funciona el sistema.

Con SS26 intentamos algo distinto. Acercamos los tiempos. En vez de miles de desarrollos previos hemos ido a simplificar, lo que nos ha permitido menos meses de diseño al ser menos piezas. Además hemos trabajado con tejidos que tienen sentido para el momento real, punto de lana fina que funciona en febrero y en mayo, algodón que no es de pleno verano pero tampoco de invierno. Nos hemos lanzado sin miedo a las prendas de entretiempo de verdad, no de entretiempo de calendario.

Vender invierno en un mes y medio (realmente de Octubre a mitad de Noviembre) es un problema real para las marcas pequeñas. No tenemos el músculo de las grandes cadenas para llenar tiendas en octubre y vaciarlas en enero. Nuestro invierno empieza cuando la gente tiene frío de verdad y termina cuando deja de tenerlo. Por eso esta colección no es de verano ni de invierno. Es de ahora.

4 La caída importa más que la talla

Hay una conversación que tenemos mucho en la tienda de Zurbano 22 y que merece estar aquí: la obsesión con la talla.

Una clienta entra, pregunta por el Annie, y lo primero que dice es su talla. Y la talla importa, claro. Pero lo que de verdad hace que un pantalón te quede bien o mal no es el número que pone en la etiqueta, es cómo cae.

La caída es la manera en que el tejido se comporta sobre tu cuerpo cuando te mueves. Dos pantalones de la misma talla pueden quedar completamente distintos dependiendo del peso del tejido, de cómo se ha cortado, de si tiene pinzas o no, de dónde cae la costura.

Por eso Annie existe en tres tejidos diferentes para la misma forma. Porque la clienta que quiere Annie en algodón no es la misma que la quiere en sarga. No porque sean diferentes sino porque su vida es diferente. Una va en bici. Otra va en metro. Otra va andando. Y la caída del pantalón tiene que funcionar para eso.

5 La prenda que da seguridad

Cada persona tiene una prenda que le da seguridad. Una que se pone cuando tiene una reunión importante, una cena en la que quiere sentirse bien, un día en el que necesita un poco de armadura.

Para unas es un blazer. Para otras es un jersey de cuello alto. Para muchas es un pantalón que le queda perfecto.

Lo que hemos aprendido en trece años es que esa prenda no es la más bonita ni la más cara ni la más especial. Es la que te conoce. La que sabe cómo te mueves, dónde te aprieta, qué te molesta. La que llevas sin pensar y que te hace sentir que todo está bajo control.

Diseñar eso es mucho más difícil que diseñar algo bonito. Porque lo bonito entra por los ojos, pero lo que da seguridad entra por el cuerpo. Y el cuerpo no miente.

Eso es lo que intentamos con cada pieza de esta colección. No hacerlas bonitas solo, que también. Hacerlas necesarias.

6 La lana no abriga (y otras cosas que aprendes después de trece años)

Un apunte técnico que nos parece importante: la lana, por sí sola, no abriga tanto como pensamos.

Lo que abriga es el aire que queda atrapado entre las capas. Por eso un jersey fino de lana merina debajo de una chaqueta abriga más que un jersey grueso solo. Y por eso hemos diseñado Eugenia con un punto fino de 100% lana merina, un lujo, no porque sea de verano, sino porque funciona como capa intermedia en invierno y como capa única en primavera.

Juice funciona igual. Es una chaqueta de punto abierta, sin botones, que no pretende ser un abrigo. Pretende ser lo que te pones encima de todo lo demás y no te quitas en todo el día. El tipo de prenda que un día te das cuenta de que llevas puesta cinco días de siete.

Y Milita, la falda de punto canalé, cintura elástica, largo midi que existe porque nos dimos cuenta de que muchas clientas nuestras se resisten a llevar la típica falda. No porque no quieran, sino porque no encuentran una que funcione con zapatillas, con botines, con sandalias, que no les haga sentirse disfrazadas, que puedan llevar un martes normal. Y que además de bonita es cómoda, muy cómoda. Milita intenta ser esa falda.

7 Cuando todo te eclipsa

Hay una última cosa que queremos compartir, y es quizás la más honesta.

Cuando eres una marca pequeña, todo te eclipsa. Las grandes cadenas, las marcas de lujo, las tendencias que cambian cada semana, los algoritmos que deciden quién te ve y quién no, los expertos de todo, las consultorias y hasta las redes sociales. Puedes pasarte el día mirando lo que hacen los demás y sintiendo que nunca es suficiente.

La decisión de hacer menos piezas y mejores no fue solo una decisión de producto. Fue una decisión de salud mental. De decir: no vamos a competir en volumen porque no podemos y no queremos. Vamos a competir en criterio. En saber exactamente por qué existe cada prenda que hacemos, y en poder contártelo.

Si abres el armario y hay tres cosas que te pones siempre, y un montón de ropa que no te pones nunca, el problema no es que te falte ropa. Es que la mayoría de lo que tienes no es para ti, lo has elegido sin conocerte, dejándote llevar.

Nuestro reto este año y los que vienen es ser nosotras las que hagamos esas tres prendas que no te quitas.

Toda la colección SS26 está disponible en zubidesign.com y en nuestra tienda de Zurbano 22, Madrid.

Si quieres ver cómo Mer lo contó en directo, con más detalle y alguna anécdota que no cabe aquí, el live completo está en su Substack.

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